lunes, 1 de junio de 2009

Esperanza

Son las 10:10 pm y aun no tengo sueño, por lo que estaré escribiendo por un rato.

Este día se realizo el traspaso presidencial, momento que se escribirá en los libros de la historia nacional, como un momento de alternancia entre dos partidos políticos, luego de 20 años siguiendo una tendencia.

Dentro del discurso presidencial, el combate de la delincuencia fue una de las acciones, de las que no se escuchó una ovación. Es cierto, el salvadoreño promedio tiene miedo, está inseguro.

Hace mas de 10 años, hice encuestas alrededor del país, la inseguridad y la economía eran los mayores problemas que la población establecía.

Quizás soy el número millón que toca el tema. Y si soy el numero millón, estoy complacido de eso, pues encierra dentro de la imagen, la necesidad de cambiar y retomar nuestra valentía para afrontar el mal que nos aqueja: vencer la inseguridad en el país.

Tengo la esperanza de que la delincuencia en el país disminuya. Si no se logra, quedará todo como una desesperación individual que morirá con cada uno.

En el país, me queda la percepción que somos extremadamente presidencialistas, dejando al gobierno de turno, como culpable de todos los males que nos aquejan. Debo admitir, sin embargo; que en parte es cierto.

Se realizó el acto, y luego hay celebraciones, que se deben tomar como tales, teniendo en cuenta que los problemas que enfrentamos no se van a terminar de la noche a la mañana.

Darle rumbo al país no sólo es tarea del gobierno, sino de cada ciudadano.

Hace unos días una persona me decía: “Nosotros estuvimos 20 años y reconstruimos el país, ahora ganaron ellos, vivimos en un país inseguro, ahora les toca trabajar y hacer lo que puedan”.

Le respondí: Tenemos más de 20 años, la madurez se expresa trabajando con todos, independientemente de sus creencias e ideales, al menos yo no me quedaré de brazos cruzados”.

Y me dijo “vendido, te hiciste rojo”

No respondí mas, para mejorar el país se necesitan manos, se necesita hacer trabajo de hormiga, concientizar, diseminar el mensaje. Sino, todo quedará en una esperanza.

1 comentario:

Verónica dijo...

Carlitos!!!
Es un gusto poder leer lo que escribes, la verdad me llama mucho la atención lo que das a conocer en tu Blog, aunque no siempre comento, pero si siempre entro a leer lo nuevo que escribes, hoy leo lo que has colocado y si la verdad es que como Salvadoreños debemos y tenemos la obligación de hacer un poco por nuestro país creo que muchos nos enfocamos en nuestras problematicas y creemos que tenemos los suficientes problemas como para pensar en querer ayudar a un país(que por cierto es el país donde vivimos), creo y pienso que todo en la vida requiere de experimentar cambios los cuales sabremos si son para bien o para mal cuando los resultados del tiempo nos evalúen.
Ayudar al prójimo es uno de los principios para el cambio en la vida, el hacerlo sin mirar a quien se lo haras, es una de las mas grandes virtudes que no todos poseen y el entregarlo con la mayor HUMILDAD es el DON más preciado.
DIOS te Bendiga y espero seguir deleitandome con tus escritos.